Cajón de Sastre / Mil horas de vida



Resumen: un disco que contiene temas como Truco o Trato o Cáscaras de Naranja siempre será una delicia, por muy largo que sea.

Sales de Cáceres. Vas a Almendralejo a ver cómo marchan tus negocios musicales. Da lo mismo que tengas reproductor de compact disc o un simple pen.

Pones en marcha el coche y Mil horas de vida. Cajón de Sastre cumple 10 años en los escenarios y en nuestra agenda. En este disco colaboran una gran cantidad de músicos y amigos de Miguel Ángel y Carol como Daniel Arbizu, Luis Gragera y Susana Merino de Lúa Gramer, Rui Díaz, Pedro Monty, Campini, bajista que fue de los inolvidables The Wish, Carlos Jerez, el rapero Fénix o Dagus Wan Kenobeat, el coro de IES Rodríguez Moñino o los barceloneses Monoculture y Tomi Pérez.

Se concibió en el propio estudio de los cajones, y se ha grabado en la Huerta Sonora de Puebla de la Calzada y en Producciones Discretas de Barcelona.

Una vez resueltos los datos técnicos y hechas las presentaciones, sabes que te encuentras ante un disco que parece de pop, pero que contiene copla, electrónica o trip-hop.

Pero sobre todo sabes que es un disco muy especial y te lanzas a él como si cayeras al vacío. Desarmado. Que es como mejor escuchar estas canciones.

La autovía está tranquila y como has puesto el disco en reproducción aleatoria ya has pasado por La ciudad y por Truco o Trato. Y sí, sacas la mano por la ventanilla. Fuera hace frío, frío, frío, pero no te quieres perder la sensación de sentir la brisa de la tarde, y te acuerdas de la tontería esa de me gusta conducir, y mientras tanto el palpitar se congela mientras las mujeres del general se maquillan sin saber dónde dormirán.

Llegando a Santiago de Bencáliz aparece el sonido de una radio antigua. María de la O. Cáscaras de Naranja te pide parar el coche y parar el tiempo. No puedes. Las autovías modernas tienen esas cosas. Ya estabas avisado. Mejor escuchar este disco desarmado. Aunque ya salió en el ep de adelanto, esta canción sigue sonando estremecedora, demoledora. Hermosísima.

Queda poco para llegar a las Herrerías y suena Varsovia. Piensas que al subir al puerto, al otro lado te vas a encontrar con la ciudad de la que Carol habla. Te adelantan camionarros de esos modernos sin encender los intermitentes. En Varsovia, sí. Al fondo suenan las campanas. Son las de Santa Lucía del Trampal, pero podrían ser las de la canción. A dos metros del sol aquí arriba en el puerto. Bajando hacia el río Aljucén suenan Seguro que sí, Fin de curso, que por cierto, habla de carreteras, y Pupilos. Anochece. A la derecha sale la carretera para Montijo. Ya no duran nada las tardes. Pero vuelves a abrir la ventanilla para acompasar con tu mano el tres por cuarto y los coros. Luego se alzaron y lo hicieron mil veces

Al fondo, las luces de colores te anuncian Mérida y el Guadiana y sus puentes. El Bote de cristal que canta Miguel Ángel y Alma Cándida. Se oyen en las sombras unas lágrimas caer. El desamor y la muerte.

Ya quedan pocos minutos para llegar al destino. Almendralejo se divisa desde lejos. La torre de la iglesia asoma entre la niebla del invierno y suenan los cuentos de hadas y las noches de Maquillaje. Te desvías de la autovía para entrar en la ciudad. Entra.

Aparcas en la fachada del hotel a la espera de que llegue Pedrito. Una hora desde que saliste de Cáceres y pusiste el disco. ¿Quién dijo que el viaje era largo? En el fondo desearías haber seguido hasta Villafranca. Mil horas de vida está llamado a ser uno de los grandes discos de 2016, de la misma manera que su adelanto en ep lo fue de 2015.

Los argumentos de Cajón de Sastre te lanzan al vacío, sí. Sin argumentos previos. Mejor dejarte acunar por sus acordes, dejarte arropar por sus texturas, dejarte hacer la cena en manos de Carol y Miguel Ángel. Mientras tanto puedes juguetear con los gatos que trastean por el salón. Berni, Niza y Claus. Sabes que queda el viaje de vuelta y no has traído ningún otro disco ni la antena portátil para la radio, esa que te roban cada dos por tres en el garaje de la comunidad. Y sabes que lo has hecho adrede. Me gusta conducir. Mil horas de carretera.


Cajón de Sastre en Cantarrana.

Diciembre. 2015.